Viajes de incentivo
El premio ya no es un destino: es lo que se vive en él. Diseñamos incentivos donde la recompensa está en el acceso —una bodega que no abre al público, una cala a la que se llega en barco, una mesa larga en una finca con el chef cocinando delante— y no en el lujo declarado. Combinamos gastronomía y enología de la isla, naturaleza real (Tramuntana, calas, mar) y momentos de descanso deliberado.
Para empresas que quieren reconocer a un equipo comercial o a sus mejores clientes · Formato de dos a cuatro días · Cuándo todo el año, mejor fuera del verano